martes, 15 de mayo de 2012

Freewheelin': Bob Dylan en Costa Rica

por Mac el Sucio
Alrededor de las cinco de la tarde del cinco de mayo, empezó a llover en Heredia. Llovió bastante. La mayoría de los asistentes al concierto de Bob Dylan en el Palacio de los Deportes se resguadaron en las marquesinas de los locales aledaños. Sólo tres individuos soportaron el aguacero completo, guardando sus lugares junto al portón de la entrada. El segundo de la fila, ese guatemalteco de la capa plástica verde y botas negras empapadas, era yo. ¿Cómo llegué ahí?

Espero que no moleste a mis lectores que relate con tanta subjetividad y detalle el mejor concierto de mi vida. A poco más de una semana de llevarse a cabo, aún sigo asimilando como todo ocurrió por un simple giro del destino. Me saltearé la primera parte, que consiste en un corto viaje por avión, minivan y taxi, para llegar a la peor experiencia de mi breve estadía en Costa Rica: recoger el tiquete de entrada en uno de los puntos de servicio de Specialticket.
La culpa fue mía. Ahora cuento la anécdota como un episodio gracioso, pero cuando me dijeron que no me darían el boleto si no llegaba el dueño de la tarjeta con la que lo había pagado, me sentí morir. Hubiera preferido que se cayera el avión a no poder entrar al concierto. Al final de cuentas, lo primero hubiera sido responsabilidad del piloto, pero lo segundo hubiera sido todo a cuenta mía, por incauto. Les doy el mejor consejo que puedo darles si alguna vez planean ir a un concierto a otro país: no compren un boleto con una tarjeta que no sea suya. Desde un teléfono público me comuniqué con las oficinas de la boletería y me indicaron que llegara al recinto dos horas antes del concierto, para que personeros de la compañía resolvieran mi situación. Jesús. 
Eran las diez de la mañana y no iba a esperar ocho horas en una ciudad extraña para ver si podría entrar al concierto. En mi desesperación, empecé a caminar por las avenidas maquinando nuevas estrategias para hacerme de mi entrada. ¿Aceptarían un soborno? ¿Llevaba suficiente efectivo para pagar por algo que ya había pagado? De alguna forma llegué al Palacio de los Deportes. En la entrada sólo habían unas siete personas. Cual turista que era, le tomé una foto al cartel:


El Palacio de los Deportes
presenta
   CONCIERTO                              
          BOB DYLAN
                     5 DE MAYO
8 PM     2012


Bajé la mirada y me di cuenta que la boletería ya estaba abierta y habían dos representantes de Specialticket. Era el momento de la verdad. No había vuelta atrás. Estaba a cientos de kilómetros de mi hogar, que ya es decir bastante cuando uno es un completo desconocido en la ciudad. Todo dependía de mí. Me acerqué, saludé muy amable y pregunté si ahí podía recoger mi tiquete. Entregué la tarjeta de crédito y mi pasaporte. Escondiendo mi nerviosismo, le dicté el código de compra al dependiente. Ingresó el código a su computadora, revisó mi pasaporte, troqueló la tarjeta, revisó mi pasaporte, revisó la tarjeta, imprimió mi boleto, me devolvió la tarjeta, me devolvió mi pasaporte, me entregó mi boleto... ¡Me entregó mi boleto!

Alegría, alivio, incredulidad y paranoia me invadieron a la vez. Me alejé caminando lo más rápido posible, no fuera ser que un par de carabineros me detuviera por sospecha de robo de tarjeta de crédito. Recorrí unas cuantas cuadras, hasta encontrar un café internet. Me reporté con mi familia, indicándoles que todo estaba bien, y le escribí a mi buen amigo, ese que por andar comprando vinilos se había quedado en Guatemala sin fondos para viajar a Costa Rica.1 Antes de cerrar sesión, me dio tiempo de entrar a las redes sociales y actualizar mi estado a “Freewhelin'”.

Una espera de cincuenta años

A las once de la mañana estaba abasteciéndome en una pulpería. Compré lo suficiente para aguantar, por lo menos, seis horas haciendo fila. Regresé a la entrada del palacio y le pregunté a una chica de fleco y grandes ojos cafés si esa era la fila para gradas. Me dijo que sí y me sorprendí que hubiera tan poca gente esperando. Pensé que era lo típico, pero también ellos mismos (los costarricenses de la fila) estaban un poco perplejos. Durante el transcurso de la mañana, el número de personas varió entre siete y doce.
Todos los que estabamos en la fila eramos jóvenes, sólo algunos pocos tendríamos más edad que la gira de Dylan, el llamado Never Ending Tour, que arrancó en 19882. Una nueva generación de fanáticos que nació durante la segunda mitad de sus cincuenta años haciendo música. Casi todos eran estudiantes universitarios: Arquitectura, Derecho... lo usual. Como era de esperar, compartíamos algunos gustos. Dos del primer grupo que llegó (a las 8 de la mañana, según afirmaron), eran parte de una banda que recientemente había tocado un tributo a Bunbury y Nacho Vegas en un bar de San José. Este par llevaba playeras de Johnny Cash, mientras que otros iban más arreglados para la ocasión. Las charlas para pasar el tiempo giraban alrededor de diferentes temas: cine, cómics, posmodernismo... hasta que inefablemente volvían a la razón por la que estabamos congregados. Que cómo habían conocido a Dylan, que cómo había influenciado a los Beatles...
En el trancurso de las próximas tres o cuatro horas a mi llegada, el grupo no creció mucho. Las siguientes en llegar fueron dos chicas, una de ellas colombiana, quien por casualidad estaba un tiempo en el país para esas fechas. Luego un muchacho barbudo que cargaba un libro de Carlos Castaneda para acompañar la espera. Al llegar, todos preguntaban si esa era la fila para entrar. “Los que compraron sillas numeradas tienen su lugar asegurado y van a venir más tarde”, era la explicación que encontramos al raro fenómeno de la fila vacía.
Durante la mañana, la pasé callado, repasando las canciones de Bob en mi celular. Al rato, me tocó contar más de un par de veces que era de Guatemala, que había aterrizado esa misma mañana y que partía al día siguiente. En serio. Alrededor de la hora del almuerzo, una amigable pelirroja nos ofreció snacks (oportunamente, ya que mis provisiones resultaron escasas). También rompió el hielo preguntando acerca de las canciones favoritas de Dylan a cada uno de los presentes. La pregunta estaba bien elaborada, ya que uno debía responder en dos partes: primero, cuál era la canción que más lo movía emocionalmente y luego cuál era la que más le gustaba musicalmente hablando. Cuando fue mi turno de responder, escogí Don't Think Twice It's Alright y dije que en lo musical, no se me ocurría nada más que el último disco, completo. El interrogatorio dio lugar a otras discusiones, que si Don't Think Twice la había tocado el pasado 21 de abril, que si alguien se identificaba plenamente con Like a Rolling Stone, que si Knockin' on Heaven's Doors ya no formaba parte de su repertorio, etcétera.
Obviamente, los setlists de la gira han ido cambiado, especialmente para incluir canciones de sus nuevos materiales. Aún así, la información sobre los más recientes conciertos en Argentina y Chile, arrojaron cierta luz sobre las posibles canciones que tocaría en tierras centroamericanas3. La mayoría de los que llegamos temprano habíamos hecho nuestra tarea. Uno de los de la banda incluso llevaba consigo una copia de la biografía del compositor escrita por Howard Sounes, a la que apodamos “el testamento”5. Todos daban fe de la importancia de Bob Dylan en la música contemporánea y ninguno cuestionaba su grandeza. Era claro que los que estaban ahí conocían y admiraban al maestro. Era mi tipo de gente.

A hard rain's a-gonna fall

Creo que ya les he hablado acerca de la lluvia.
Me llamó la atención la ausencia de vendedores callejeros en las afueras del lugar. Sólo un revendedor de boletos y un par de comerciantes de playeras nos hacían compañía. Minutos antes de que empezara la tormenta, uno de ellos empezó a ofrecer capas plásticas al grito de “Ya huele a agua”. Por la módica suma de mil colones, me salvé de una pulmonía segura, aseguró quien me la vendió la capita.


4


EL CONCIERTO

Otro par de horas más tarde, estabamos adentro del Palacio de los Deportes. El local era un gimnasio de baloncesto, a primera vista, bastante modesto para albergar a Bob Dylan. La incertidumbre de la acústica era una de las mayores preocupaciones, que pronto se disipó. Los asistentes ya se contaban en los miles. Los “de la mañana” conseguimos los mejores asientos de la sala: en la primera fila de la gradería oeste. Unos se abrazaban, otros gritaban... alguno se preguntaba si en la cultura tica sería mal visto si se orinaba los pantalones de la emoción. Desde nuestro balcón veíamos a los del área VIP, que tardaron un poco más en llegar y se veían un poco menos entusiasmados. Allá ellos.

El dúo nacional de folk, Foffo Goddy, tuvo el honor de abrirle al maestro. A pesar del escepticismo, fueron bien recibidos por la audiencia. Claro, cuando salieron a tocar, se encontraron con un público encendido. Ya todas las defensas habían caído y estabamos listos para lo que fuera. Todo era un mezcla de expectación, novedad y euforia.
Una pausa. El maestro está a punto de salir a escena.
Bob Dylan. Más que maestro, es maestro de maestros. Su aporte en la música contemporánea es indiscutible. Ha influido directamente en la mayoría de mis artistas favoritos: tanto Bunbury como Vedder lo veneran. No eramos dignos de estar respirando el mismo aire. Y sin embargo...
Ahí estaba, a apenas metros de distancia, ataviado con un traje oscuro y un gran sombrero beige. Inició, como en todos sus conciertos recientes, con Leopard-Skin Pill-Box Hat. Éxtasis en el Palacio de los Deportes. La interpretación fue genial y se reconocía al Bob Dylan que en 1966 tocaba la misma canción en el también histórico concierto en el Royal Albert Hall, sólo que 46 años mayor. Increíble que mantenga tal energía y presencia escénica.

Calificar al concierto de Costa Rica como "histórico", no es exagerar. Más de cincuenta años de carrera y el primer concierto en Centroamérica. Sólo estar en la presencia de este gran músico era suficiente para darse por satisfecho. Ahora, que la selección de canciones hay sido tan precisa fue un extra.
La segunda canción fue nada más ni nada menos que Don't Think Twice It's Alright. Un clásico reinterpretado magníficamente. Y es que Dylan todo lo hace nuevo. La canción, triste de por sí, me recordó que aunque el concierto recién empezaba, terminaría tarde o temprano y que al día siguiente ya estaría camino de vuelta a Guatemala. Ni modo. Después de ahí, nada: el recital continuó con Beyond Here Lies Nothin' de su más reciente disco Together Through Life. Yo no soy mucho de bailar, pero era imposible no dejarse llevar por la música del maestro.


Desde un punto de vista diferente

En los teclados, la leyenda; a su izquierda, Donnie Herron. 6
La siguiente en la setlist era Tangled Up in Blue. En vano hubiese sido aprenderse todas las canciones de su discografía para cantarlas junto a él. Aunque interpretó varios de sus sencillos más famosos, casi todo el repertorio estuvo formado por nuevas versiones de los mismos. Las canciones de sus discos más recientes, como Jolene y Thunder in the Mountain, fueron las que más se asemejaron a las grabaciones de estudio. Pero otras, como The Lonesome Death of Hattie Carroll, requerían mucha atención a la letra para ser reconocidas. Un par de palabras reconocibles, especialmente en los coros, daban pistas que ayudaban a descubrir de qué canción se trataba. Otras como Highway 61 Revisited, simplemente tenían otro ritmo. Nacho Vegas explicó mejor este fenómeno en una crónica que escribió hace un par de años: “Él toma sus canciones, las estruja, las reinventa y te las escupe sin que te dé tiempo a asimilarlas”.

Balada de un hombre delgado

Yo conocí el lado rockero de Dylan hace no muchos años, con Ballad of a Thin Man. Precisamente, mientras cantaba esta pieza, me quedó claro que el recinto en el que estabamos ya no era un gimnasio de baloncesto, sino que se había convertido en un templo. Cada palabra del maestro hacía eco en las paredes y en las cabezas de los miembros del séquito. Aquello era una cosa de culto. Me impresionó como Dylan dirigía a su banda. Los cinco músicos estaban al pendiente de su líder quien en cualquier momento dado les daba indicaciones con gestos sutiles.

It’s not dark yet, but it’s getting there

El público se la pasó “explotando” a cada rato en el concierto: cada vez que iniciaba una canción, cada vez que el maestro tocaba la harmónica... Era de esperarse que explotara una vez más cuando la banda empezó a tocar la mejor canción de rock de todos los tiempos: Like a Rolling Stone que no podía faltar, como así tampoco All Along the Watchtower. Esta última, según la estadística, ha sido interpretada en vivo por Dylan más de dos mil veces.
El cantante se dirigió una única vez a la asamblea para presentar a su banda, “la mejor que ha tenido”, según declaraciones del mismo Dylan.7
Tras despedirse luego de All Along the Watchtower, no hicieron esperar mucho al público para salir una vez más al escenario para interpretar Rainy Day Women #12 & 35 y Blowin' in the Wind. Quienes tienen la suerte de conocer estas canciones, probablemente comprendan la relevancia de este concierto. Si no, bueno. Otro día les haré un par de recomendaciones. En fin. Así terminó el mejor concierto de mi vida. A la salida, el pequeño grupo se fue diluyendo poco a poco en las calles de Heredia. La noche era joven pero después de ahí ya no quedaba nada. Nothin' but the moon and stars.8 

1 @fastfoodandrock me hizo falta al comienzo, después no tanto. Tiene muchos más vinilos de Dylan que yo (que sólo tengo uno).
4 Foto: Carlos González, La Nación. Con fines educativos, claro. Yo soy uno de esos de capa verde al comienzo de la fila.
5 Bob Dylan, la biografía. Buena lectura, excelente labor periodística, llena de notas al pie de página.
6 Foto de Evenpro Costa Rica, utilizada con fines educativos.
7 Entrevista a Rolling Stone

domingo, 26 de junio de 2011

Voy a ser breve. Cuatro películas de cómics. Tres de Marvel, una de DC. Dos ya las vi, dos todavía no.

Thor
Desde el trailer sabía que era justo lo que esperaba de una película de comics. La caracterización de Thor se inclinó más al universo Ultimate, como usualmente ocurre con las producciones de Marvel Studios. Excelente la producción de arte, en especial en Asgard. Buenas peleas, buenos efectos... Thor se queda (digamos) con Natalie Portman, pero no hay problema, me gusta más Kate Dennings.

X-Men First Class
Admito que tuvo algunos problemas de continuidad y cosas de esas que sólo los geeks miran. A pesar de la nómina seleccionada para conformar la "primera generación" y las incongruencias obvias con la saga de los mutantes (e insisto, con los poderes de los Summers), la pélicula me gustó.
La metáfora de la búsqueda de tolerancia se mantiene y se refresca (al ubicarla en un momento histórico diferente). Y siempre es entretenido ver las cosas asombrosas que pueden hacer los Hijos del Átomo. La amistad entre Xavier y Magneto, y la transformación de Bestia, entre otros temas, se pudieron profundizar más y mejor, pero como suele ocurrir, el cine no siempre puede abarcar lo que los comics -y en este caso la serie animada- lograron en su momento.

Captain America: The First Avenger
No la he visto, pero la quiero ver. Por el trailer, parece mejor de lo que yo esperaba. El reproche de Chris Evans en el papel protagónico ya no es tan grande luego de verlo como un Steve Rogers antes de recibir el suero que lo convierte en súper soldado. Me recordó que era una historia de origen y se ve interesante. Tener a Hugo Weaving como villano le da puntos extra. Estaba leyendo que el director Joe Johnston también dirigió Rocketeer (+1) y Jurassic Park III (-1). Malaya Jennifer Connelly.
Estoy esperando a ver al escudo en acción. Con que logren que se mire tan increíble como me lo imagino, me basta.

Green Lantern
No la quiero ver, pero la veré. Por lo que he visto del trailer, es justo lo que más temo cuando sale una película de comics. La caracterización de Hal Jordan se inclinó más a no- sé-qué-diablos, como usualmente ocurre con los personajes de comics que interpreta Ryan Reynolds. No me gusta para nada la producción de arte, en especial en Oa. Miento, Oa no está mal comparado con el traje y el anillo. Mejor si de una vez me resigno a que no se va a ver nada como yo me he imaginado a Linterna Verde. Mi superhéroe favorito de DC Comics, dicho sea de paso.

Muy mal, DC. Igual la voy a ver, pero pues. Es una lástima que se desperdicien así estas franquicias, especialmente tomando en cuenta la escasa producción de la compañía. La próxima película sería The Man of Steel en diciembre de 2012, a cargo de Zack Snyder (si no se la quitan por el resultado Sucker Punch).

A ver si me dan la dirección de Green Lantern: Rebirth en el 2020 cuando quieran resucitar la franquicia.

martes, 24 de mayo de 2011

¡Feliz cumpleaños, Bob!

He pasado toda la semana hablando de Bob Dylan.
Hoy cumple setenta años de vida, y su vida hay que celebrarla. Supongo que no a todos les debe gustar Dylan y quizá algunos ni lo conozcan. Pero de seguro han escuchado sus canciones, aun sin saberlo. Para mí es un genio y un maestro de maestros.

Les sugiero que vean la película I'm not there, inspirada en varias facetas de su vida. Si les gusta, lean  su biografía escrita por Howard Sounes. Sumamente interesante. Yo, por mi parte, estoy buscando el documental que dirigió Scorsese acerca de él.



Y cómo no sé qué escribir para hacerle justicia a este grán músico, así sólo voy a dejarles una de mis listas, a manera de recomendación y reconocimiento:

Mi top 10 de canciones favoritas de Bob Dylan
  1. Blowin' in the Wind 
  2. Masters of War
  3. Don't Think Twice is Alright
  4. The Times They Are A-Changin'
  5. Maggie's Farm
  6. Mr. Tambourine Man
  7. Like a Rolling Stone
  8. Ballad of a Thin Man
  9. Highway 61 Revisited
  10. Desolation Row
  11. Rainy Day Women # 12 & 35
  12. Stuck Inside of Mobile with the Memphis' Blues Again
  13. I'm Not There
  14. All Along the Watchtower
  15. Knockin' on Heaven's Door
  16. Tangled Up in Blue
  17. Pressing on
  18. Most of the Time
  19. Beyond Here Lies Nothin'
  20. Forgetful Heart
Pónganles atención. Hay Bob Dylan para todos. Y como estoy seguro que me olvidé incluir alguna y que todavía no he encontrado alguna otra, sé que hay Bob Dylan para rato.

Feliz cumpleaños.

    jueves, 7 de abril de 2011

    Un blog de blogs

    Voy a mencionar tres blogs que agrego a la lista de "Blogs amigos" de Los automata:
    1. El Circo del Rock
      http://www.elcircodelrock.com/
      La otrora radio en línea y portal de rock cesó transmisiones la semana pasada, pero continúa ofreciendo noticias, recomendaciones, reseñas, etc. La mayoría de fenómenos sigue colaborando con notas y se actualiza con frecuencia. Ahí se los dejo, In memoriam.
    2. Fast Food & Rock
      http://fastfoodandrock.blogspot.com/
      Mi buen amigo Cristian (otrora fenómeno) escribe acerca de un par de sus cosas favoritas, la comida rápida y la música. Cristian es uno de los consumidores más exigentes que conozco por lo que confío en su criterio en estos temas. Recomendado para salir de dudas existenciales como "¿Será que los burritos de media libra de Taco Bell pesan media libra en realidad?"
    3. Cosas que pasan
      http://vepuesquecosas.blogspot.com/El poco actualizado blog de Jeffree Carvajal, mente maestra detrás de 18-50 Televisión y mi actual empleador. Es un tipo maloso, maquiavélico y despiadado. De los peores jefes que he tenido. Algún día les contaré el incidente de la pizza hawaiiana. (Jeffree es un comunicador de los buenos, leánlo y estén pendientes de la programación de 18-50 Televisión... diferente).
    Y claro, siempre revisen el de Gianpaolo y el de Luis Pedro (quien ya merito va a publicar libro).

    viernes, 18 de febrero de 2011

    De Música e Historia

    ¿Qué banda de rock estuvo en prisión por secuestrar a la hija del Embajador de Haití en Guatemala? ¿Qué bar de la zona 1 tuvo que incluir en su razón social que no practicaría ritos satánicos en sus instalaciones? ¿Qué haría Giovanni Pinzón si tuviera mucho dinero?
    Las respuestas se encuentran en Alternativa: la Historia del Rock en Guatemala en las salas de Cinépolis del 18 al 24 de febrero. Un excelente documental que recopila valiosas imágenes y videos de archivo, además de múltiples entrevistas a músicos y periodistas -y un locutor por ahí-, que han sido partícipes del desarrollo de este género en el país.
    Recordando el estilo de The Seven Ages of Rock de la BBC, Alternativa nos muestra diferentes edades del Rock chapín, con énfasis en la década de los 90, donde tuvo mayor auge y popularidad. Esto abre las puertas a las críticas, que en primer lugar hablan de cierto sesgo. Aun así, se hace un intento de abarcar la mayor parte del género y su historia, además de diversas opiniones y puntos de vista. Con esto, espero, la película aportará argumentos y abrirá un saludable debate.

    Escena de la película.
    No creo que el documental pretenda ser un registro de cada banda que ha existido en el país (incluso faltó alguna banda importante del mismo movimiento de los 90). En cambio, creo que sirve -como toda buena lección de Historia- para aprender.
    Las músicos de hoy pueden aprender mucho de la experiencia de los antiguos. Y que ambas generaciones tienen más cosas en común de las que creen. El contexto actual es diferente, pero hay muchas circunstancias similares y, sobre todo, intenciones y motivaciones parecidas.
    Una muy acertada y obligatoria selección de canciones complementan el audiovisual que merece ser visto, si no por gusto del Rock Chapín, entonces por mera cultura general. Ahora bien, si piensan que el “rock no es cultura”, me rindo. Vayan a ver Never say never. Sólo sepan que en esa no salgo yo.

    lunes, 17 de enero de 2011

    La Tona - Suicida Bengie

    ¿Cómo llegan las letras de todas las canciones al internet? Pues fácil: algún recha las sube y después todo mundo les da copy-paste.
    Estoy pensando
    en castigar
    toda esa gente que
    lo trata tan mal

    están pensando
    de tal cual cuello colgar
    esa sonrisa idiota que
    les sienta tan mal

    Suicida Bengie

    lleva prisa
    quiere escapar
    del pulpo azul thriller cambiada

    saltando aprisa
    quiere reaccionar
    contra el veneno de
    las almas angustiadas

    Suicida Bengie
    Bengie Suicida-a
    (x2)

    príncipe triste
    de un cuento fatal
    mueren las flores que
    le llevarán
    toda esa gente
    gente fatal
    gente suicida gente
    que te trata tan mal

    Suicida Bengie
    Bengie Suicida-a
    (x4)

    chillan sirenas
    la gran ciudad
    la bestia busca
    su presa final

    su diente de oro
    brilla al compás
    bailan las chicas porno
    en el bar local

    Suicida Bengie
    Bengie Suicida-a
    (x4)

    La oda al Suicida Bengie es una rolita de La Tona que nunca han grabado en estudio. La tocaron en el concierto del pasado 15 de enero en La Bodeguita del Centro y, como siempre, se quedó atorada en mi cabeza.
    La letra la transcribí de la versión de Regreso a Xibalbá. Habría qe pregntarle a Neco. Se agradece cualquier corrección en los comentarios.

    viernes, 31 de diciembre de 2010

    Lo he dicho varias veces, no soy un crítico de música. Conozco uno o dos verdaderos críticos, y reseñar álbumes no es lo mío. Éste año compré muy pocos libros y leí menos. Incluso no fue sino hasta éstos últimos días que me puse al día con los universos Marvel y DC. En cuanto a películas, fui poco al cine. Sin embargo, dada la coyuntura, creo que es válido y oportuno presentar mi poco relevante
    TOP 2010

    Álbumes

    Las consecuencias - Enrique Bunbury
    Aunque no pensé en ordenar esta categoría, este disco va en primer lugar. En febrero de este año Bunbury fue directo al hueso. Tengo que hacer la salvedad de que estas listas están armadas con una parte subjetiva y otra circunstancial. Así, con este álbum sombrío, el maestro se lleva el premio de Álbum del Año. Sírvase hacer el favor de venir a reclamarlo.

    Slash - Slash
    Pffft. Quién necesita a Guns N' Roses cuando puede tener a Slash en colaboración con excelentes músicos y vocalistas: Duff McKagan, Dave Grohl, Ozzy... Buenas composiciones, un buen álbum entero. Chris Cornell en Promise y Andrew Stockdale en By The Sword... Nuevos clásicos.

    Que entren los que quieran - Calle 13
    La gente todavía se sorprende de que me guste Calle 13. A pesar del Atrévete-te, los boricuas estos ya habían llamado mi atención por canciones como P'al Norte y La Perla. Ahora vienen a explotar con su nuevo disco, con Calma pueblo y otras pistas que bien merecen ser escuchadas varias veces; La vuelta al mundo, y La bala por ejemplo. ¿Rock latinoamericano? Sí, quizá. Por qué no. Y si no, igual. A fuego.

    Almost Alice
    Un buen set de canciones inspiradas por la película de Tim Burton. Destacadas, varias: Her Name Is Alice de Shinedown, Fell Down A Hole de Wolfmother, Poison de The All-American Rejects, The Technicolor Phase de Owl City y, claro, Very Good Advice del señor Robert Smith.

    The Suburbs - Arcade Fire
    Dicen por ahí que es muy obvio incluir a Arcade Fire en este tipo de lista. Pues igual, muy bueno el álbum, excelentes sencillos y buenos videos, en especial el de We Used To Wait que no sólo es original sino que es interactivo y "geopersonalizado"... ¿qué tal?

    La función debe continuar
    Quince canciones para ayudar a El Circo del Rock. Bandas nacionales donaron una canción para la salvar la emisora de rock en línea en sus tiempos difíciles. El Circo sigue en pie, poco a poco, pero sigue dejando productos como éste. No voy a ahondar en las bandas o en las canciones, pero en definitiva es una excelente producción. Aunque sí, esa versión acústica de One minute with myself de Trypod, es una rareza que vale escuchar.

    Antares - Llyclovt
    De la hermana república de El Salvador llega este... este... ¡Bueno, lo confieso! No encuentro este cd. Lo escuché una vez y no sé qué lo hice. Ahora sólo conservo la caja, que de por sí es un gusto. Refleja muy bien la buena producción de los amigos de Bajo Presión Records.

    Sencillos

    De todo el mundo - Enrique Bunbury
    "Que no me atrape lo mundano..."
    Creo que define bastante bien el sentimiento del disco entero, y cae de perlas. No recuerdo en qué orden salieron los sencillos del álbum, pero sí que este tema fue uno, por el vídeo.

    Frente a frente - Enrique Bunbury
    "Queda, un gesto amable..."
    Repito: esta lista es muy biográfica, lamentablemente. Gran cover, gran colaboración, gran vídeo.

    The Crow and the Butterfly - Shinedown
    "Oh, just a little too late"
    La canción del verano. Buena la banda, había pasado bajo mi radar.

    My Propeller - Arctic Monkeys
    "When are you arriving?"
    Simplemente genial, de su álbum Humbug. Tiene una fuerza... y la letra está llena de sentido. O por lo menos se le puede dotar de sentido, que al fin viene a ser lo mismo.

    Rapto - Gustavo Cerati
    "No te suelto más".
    Entre la tragedía personal, nos queda el último sencillo lanzado por el maestro argentino. Quizá un consuelo más perverso, pero el vídeo es entretenido y la canción upbeat.

    This is War - 30 Seconds to Mars
    "It's a brave new world..."
    Si hay algo que reconocer de las bandas emo post-grunge (o como quieran llamarles, Uds. saben cuáles), es su enjundia. Un grito de batalla para cuando la ocasión lo requiriera.

    Resistance - Muse
    "It could be wrong"
    Siguen sonando los Muse. Una canción que nos presenta como posible lo que deseamos (sacado de la definición de diccionario de "esperanza").

    Live Love Bet - Woodser
    "all the hopes are on today"
    Patojos estos. Qué más flores les puedo tirar. Genial la rolita.

    Conciertos
    No fui a muchos. Pero los mayorcitos, los ordenaría así:

    KoЯn
    leer mi reseña en alguna parte de este blog

    Bunbury 3D
    La mejor experiencia con esa tecnología.

    Carlos Ann
    Cantando L'Amour a 50 centímetros del señor este...

    Metallica
    Si tan sólo hubieran venido hace 10 años... y no es que estén viejos, sino que me gustaban más en ese entonces.

    Archivo
    Algunas canciones viejitas o no tan recientes, rescatadas, descubiertas o redescubiertas, que marcaron el año y merecen mención:

    Black - Pearl Jam
    Don't Think Twice It's Alright - Bob Dylan
    Masters of War - Eddie Vedder & Mike McCready
    No sé qué hacer conmigo - El Cuarteto de Nos
    Drunken Lament - Ludo
    The Last Fight - The Velvet Revolver
    Rompecabezas - Los Concorde
    Here To Stay - Korn
    Me quedo aquí - Cerati

    Y así... pasaron los momentos que formaron el año, algunos en silencio. Recordamos los suficientes.

    lunes, 23 de agosto de 2010

    Scott Pilgrim en su mejor momento

    La saga del artista canadiense Brian O’Malley llega a su fin.
    El 20 de julio se publicó Scott Pilgrim’s Finest Hour, el sexto y último volumen de la serie de Scott Pilgrim escrita y dibujada por Brian O’Malley. Aclamada por la crítica y bien recibida por los fans de los comics, esta novela gráfica se perfila como una nueva obra de culto en la literatura gráfica. O no… Pero por el momento todo parece indicar que Scott Pilgrim dará de qué hablar por un buen tiempo.
    Ahora bien, si no has oído hablar de Scott Pilgrim, no hay problema, la verdad no hay mucho que contar. Podría decir que Scott es un típico joven canadiense de 23 años, pero la verdad no tengo idea cómo es un canadiense “típico”. Cuando conocemos a Scott (en el primer volumen publicado en 2004), es un joven desempleado que toca el bajo en una banda desconocida llamada Sex Bob-omb y que recién empezó a salir con una colegiala de 17 años. Su pequeña vida se complica cuando conoce a Ramona Flowers, la chica de sus sueños, literalmente. A primeras luces… ¿una comedia romántica? Tal vez sí, un poco. Pero al mejor estilo de series de manga como Love Hina o Chobits: romántica pero no cursi. Además, tiene kung-fu.
    La historia se complica cuando Scott descubre que debe vencer en combate a siete ex novios de Ramona para ganarse el derecho de salir con ella. Naturalmente, hacen su entrada los ninjas y los robots de combate, los poderes místicos, la telequinesis vegana y suficiente karate. Las referencias a iconos de la cultura popular abundan en el cómic, principalmente provenientes de videojuegos y música, que son un eje central de la trama. Parafernalia de los Smashing Pumpkins y otras bandas más o menos conocidas se ven a lo largo de todos los volúmenes. El mismo nombre de Scott Pilgrim viene de una canción homónima de la banda indy canadiense Plumtree. O’Malley incluso, al final de algunos de los libros, menciona qué música escuchó mientras creaba cada volumen.
    Ahora que la adaptación fílmica hace su aparición (con Michael Cera como nuestro héroe), es un buen momento para leer la novela gráfica completita. Estoy seguro que a muchos les va a gustar el arte simple pero sumamente expresivo y que más de alguien se va a sentir identificado con alguno de los coloridos personajes del cómic (que dicho sea de paso, está en blanco y negro).
    ¿Por qué Scott tiene que vencer a los ex novios de Ramona? Sigo sin entenderlo exactamente. Pero eso no es lo importante, lo importante es que pelear por amor es inevitable, y que si podemos usar espadas samurai, ir a conciertos de rock y jugar videojuegos mientras tanto, mucho que mejor.

    Publicado originalmente en la revista digital de El Circo del Rock No. 22

    viernes, 6 de agosto de 2010

    Siempre me han gustado mis sueños. Soy un gran fan de mi propio subconsciente. Si pudiera transmitir la emoción que me causan mis sueños al celuloide, creo que sería un gran cineasta, pero supongo que hay pocas personas con el talento y recursos suficientes para hacer esto. Christopher Nolan es una de ellas, en definitiva.

    Ver Inception es como estar en un sueño y saber que estás soñando.
    Sabés que no es real. Sabés que la premisa es casi imposible y que los efectos fueron generados por computadora o cientos de técnicos detrás de cámara. Pero no por eso te deja de maravillar el resultado. Bendito sea el celuloide.

    Después de una larga pausa en este blog, Inception merece, por lo menos una breve reseña. Generalmente me gusta mencionar aspecto por aspecto: reparto, fotografía, música, etc., sin embargo para esta película voy a comentar una sola: la idea original. Vale: "el origen".

    La idea es lo que hace tan buena esta película, y basta para crear una historia con niveles múltiples. Alrededor de esto ya se puede construir el argumento y agregarle la cinematografía, las actuaciones, la música de Hans Zimmer y cualquier otra cosa para enriquecer la experiencia del espectador. Claro, un aspecto no depende directamente de los otros y por eso hay megaproducciones con un argumento bien tonto. Pero cuando coincide una idea como la de Inception, con los recursos de los estudios de Holywood y el talento de un director visionario, todos ganan.

    Inception se perfila como una película de culto en potencia, simplemente porque va a dar de qué hablar. Me muero de ganas de tener largas conversaciones acerca de la película. Y es que es una obra que trasciende sus 148 minutos de duración y abre un "universo de posibilidades". Por lo tanto la invitación a ir a verla al cine lo más pronto posible se mantiene.



    Para terminar y para apaciguar la mente de más de un cinéfilo que pueda estar pensando en japonés: sí, ya vi Sueños de Akira Kurosawa. Pero mis sueños se parecen más a los de Nolan, afortunadamente.

    miércoles, 9 de junio de 2010

    La Tragedia de Sísifo

    Una primera versión de un cómic que se me ocurrió. Algo "meta", creo yo. Le cambiaría el final, considerando que podría, volviendo del último panel al primero, repetirse una y otra vez (y debería, para mantener la integridad de la historia original).

    martes, 25 de mayo de 2010

    Korn en Guatemala

    No fue necesario recalcar que Korn es una de las bandas más representativas del Nu Metal con más de 30 millones de álbumes vendidos en todo el mundo. No se necesitó desempolvar sus éxitos en la radio o hacer demasiada propaganda. Los fanáticos que formaban filas alrededor del Estadio del Ejército la tarde del domingo 25 de abril, sabían exactamente a lo que iban.

    Quienes lograron entrar temprano al recinto, disfrutamos de la interpretación de Toba con las conocidas White y Suffocate. E.X.T.I.N.C.I.O.N., por su parte, ofreció las viejas favoritas y material nuevo, en esta ocasión con una presencia más favorable que en el concierto de Metallica en marzo. Ya entrada la noche, el público recibió bien el repertorio del enérgico DJ Kid Knuckles. La respuesta a la ocasional canción de Metallica o System Of A Down, nos recordó que el llamado “Año del Rock” llega tarde a Guatemala.

    Pero bien valieron los 12 a 14 años de espera. Entre empujones y euforia, los guatemaltecos recibieron a los californianos uno a uno: Jonathan Davis, a la cabeza; Fieldy Arvizú, en el bajo; y el peculiar Munky Shaffer en la guitarra. Los nuevos integrantes de Korn: Shane Gibson en la guitarra, Zac Baird en los teclados y, en especial, Ray Luzier en la batería, hicieron que los miembros de antaño no fueran extrañados.

    El setlist inició con 4U y abarcó temas de toda su carrera. Durante Coming Undone, incluyeron el clásico de Queen, We Are the Champions, en la que Davis puso de manifiesto su característica y genial vocalización. Indescriptible la fuerza de canciones como Here to Stay y Falling Away from Me. Destacó también Oildale, primer extracto de su nueva producción, Korn III: Remember Who You Are.


    Are you ready?

    La pregunta fue necia. Luego de Freak on a Leash y Good God, el Estadio explotó una vez más con Blind, que demostró la vigencia del género y la banda. Al finalizar, los músicos se despidieron someramente. Claro, el público no se movió. Uno de los técnicos colocó un micrófono extra cerca del lugar del vocalista. Quizá, para un instrumento de viento. Una gaita, por ejemplo.

    En efecto, el famoso instrumento escocés hizo su entrada al escenario en las manos de Davis, para el deleite de todos. Shoot and Ladders encabezó el magnífico encore. Para ese entonces la luna ya se encontraba en su cenit, marcando ese momento realmente histórico de la escena rock en Guatemala. Con el clásico Got the Life terminó el recital y el público despidió a estos grandes del Nu Metal. Satisfechos por el concierto, sí, pero a la vez –e inevitablemente–, con hambre de más.


    Publicado originalmente en la revista digital de El Circo del Rock No. 19 Edición de Aniversario.